Las trampas de la estadística

Estos datos tienen la misma media, varianza, correlación y regresión:

Es el cuarteto de Anscombe. Si sólo miramos media y varianza no somos capaces de ver ninguna diferencia. Pero si echamos un vistazo a los datos, la diferencia salta a la vista.

Igualmente, si el que hace los gráficos los utiliza para pintar la realidad que quiere, tampoco son útiles. Son incluso más fáciles de manipular.
Ejemplos pre-electorales hay muchos:

Gráficos electorales manipulados

Podría haber cogido cualquiera de este post de los Replicantes, pero ese nos vale. Creo que ya todos sabemos de lo que hablamos.

Los datos tienen que contar historias… Y más de una vez se fuerzan los ejes, se usan las medias y varianzas como si fueran armas arrojadizas y se ofuscan los datos para que todo encaje.

Al final, importa tanto la voluntad de analizar con sinceridad y sin sesgos como las herramientas que usemos.

Imagen: Visual.ly

El iPhone será (aún más) intermediario de noticias. Y ya (casi) nadie habla del RSS


Contenido maravilloso, de las mejores fuentes del mundo, personalizado para ti

Esa es más o menos la promesa de Apple: algo que hace tiempo hacía Flipboard o Zite (comprada por la primera) y antes hacía cualquier lector de RSS (Google Reader, sin ir más lejos. Bueno, justo ese ya no, pero hay otros muchos).

No está del todo bien expresado, porque, en realidad, cualquiera de esas aplicaciones sigue funcionando. La gran diferencia estriba en la capacidad de distribución de Apple: News será la nueva aplicación por defecto (adiós, quiosco).

¿El funcionamiento? El usuario elige una serie de medios de una lista (maravilloso tiene que ser estar en ella) y recibe el chorro de actualizaciones:

Para aparecer, basta con… Enviar el RSS. Vamos, igual que con Flipboard, porque al final la base sigue siendo la misma y lo que importa es la experiencia de uso. No repetiré eso de que “los lectores de RSS nunca supieron conectar con el usuario medio” porque… Es obvio (y de hecho yo hace tiempo que dejé de ser usuario habitual de los mismos). Pero es algo que me sigue dando qué pensar.

Al final, la mayor parte de la gente quiere elegir unas cuantas opciones de una lista cerrada y hacer un par de clics. No dedicar tiempo a una selección personal de verdad.

Más información en NiemanLab.

 

Un futuro en el aire

El nuevo proyecto de Google promete acercarnos más a Minority Report que nunca, un futuro en el que gesticularemos para subir el volumen o apagar las luces.

 

Un promesa que ya nos hizo Microsoft con su Kinect y que lleva ya presente años.

Bill Gates dijo hace tiempo que en el futuro los puestos del “trabajador del conocimiento” parecerían sacados de ciencia ficción, y que en lugar de ratón y teclado estaríamos usando reconocimiento de lenguaje y pantallas táctiles: una predicción con la que se ha ido equivocando en sucesivas ocasiones.

No sé hasta qué punto se cumpliará o esta tecnología se integrará, los cambios de interfaz han demostrado ser complicados, aunque no imposibles (las pantallas táctiles acabaron con los teclados físicos).

Así que aunque el futuro siga siendo imposible de adivinar, parece que está un poco más cerca:

Otra visión sobre la economía compartida

Economía Compartida

 

Muy buen texto el que leía el domingo por la mañana en Medium (café, tablet y Medium, nueva costumbre modernilla que tengo) sobre el otro lado de la Sharing Econommy

Destaco algunas citas que merecen la pena:

Renting a room on Airbnb or catching an Uber is an act of civil disobedience in the service of a righteous return to human society’s true nature of trust and village-building that will save the planet and our souls.

In “disrupting” even troubled markets — the taxi industry has had this coming for a long time — the glory of the peer economy comes at the expense of other workers’ livelihoods.

O la crítica a que, en el fondo, podemos estar volviendo a condiciones de trabajo de principios de siglo.

No es que sea nada nuevo, lo que reclaman los “sectores tradicionales” (taxis, hoteles) es más regulación y menos libertad.

Aunque entre tanta visión tecno-utópica está bien escuchar argumentos discordantes (no les falta parte de razón), pero es inevitable pensar que no es realista pensar que se podrá evitar para siempre, y que si la gente ha encontrado una forma de organizarse más eficiente que la tradicional, será difícil volver a una situación subóptima. ¿Me impediría alguien compartir los gastos de mi viaje a Bilbao con dos amigos? ¿Por qué me lo impiden si lo hago a través de una plataforma?

Los gremios lo tienen cada vez más complicado: lo permiten los medios (tecnología) y lo propicia el entorno económico.

Convergencia de medios pagados y propios, tiempo (casi) real y off-on en un tweet

20140503-163758.jpg

Veo este tweet de El Corte Inglés y lo primero que me pasa por la cabeza es el título del minipost.

Eso sí, viendo las reacciones del público, se confirma que muchos no saben cómo funciona la publicidad en redes sociales…

Botones placebo y cómo acabar con las críticas por la espera en el aeropuerto

Los mecanismos con los que hemos sido condicionados desde el nacimiento y asociamos con gratificaciones instantáneas en realidad no hacen nada. Los botones de los semáforos. Los termostatos. Los botones que cierran las puertas en los ascensores. ¿Por qué existen los botones placebo? Porque son muy efectivos psicológicamente. Y están por todas partes.

You are not so smart.

Tras reducir el tiempo de espera en el aeropuerto de Houston a unos 8 minutos se dieron cuenta de que a pesar del esfuerzo, las quejas no disminuían. Así que alejaron las cintas de equipaje para que la gente tuviera que caminar 6 veces más. Dejó de haber quejas.

iO9.

El renacimiento de Larry vía crowdfunding

Hace más de un año que 15$ salieron de mi tarjeta para financiar el remake de Larry, la mítica aventura gráfica del 87, que ya tuvo una revisión en el 91 (me atrevería a decir que es al que la mayoría jugamos).

El otro día me llegaba el mail para que me descargara la versión final (sin DRM, para Windows, MAC o Linux) desde la web de los creadores, Replay Games, o también a través de Steam (creo que aquí la versión Windows llevaba DRM).

Y este fue el resultado:

El #crowdfunding dio sus frutos. God save Larry

Lo poco que he visto hasta ahora tiene buena pinta, a nivel gráfico muy en la línea del recuerdo que guardo de Larry 7. En cualquier caso, no esperaba gran innovación y en parte pagaba por todo lo que no pagué en su día.

A pesar del retraso de unos cuantos meses sobre la fecha inicial prometida (algo que parece bastante habitual en muchos proyectos de crowdfunding) el resultado final no desmerece.

Sigo pensando que el crowdfunding jugará un papel importante en la industria del videojuego, a pesar de los pequeños pufos idas de olla de algunos de los proyectos más importantes, como OUYA o el Broken Age de Double Fine. Si en el primer caso no parece que se haya gestionado bien la relación con los backers, o, casi más importante, alcanzado un producto final decente, en el segundo es bastante llamativo que se necesite más tiempo (y dinero) cuando se recaudó varias veces la cantidad inicial.

Es lógico que haya intentos de estafa y proyectos que no cumplan expectativas: no estamos comprando un producto, estamos colaborando para que se cree y eso tiene sus pequeños riesgos.

Apuntes sobre la “curación” de contenido

Mi querido José Alcántara escribió hace unos cuantos días uno de esos posts sesudos que, por culpa de la lectura superficial a la que me someten los Zite y compañía, me ha costado digerir.

Resumiría lo que dice, pero no es fácil. Básicamente: no debemos dejar a terceros algo tan crítico como la selección de fuentes que leemos. Un algoritmo no debería ser nuestra fuente de información, porque los intereses ocultos siempre pueden estar ahí. De hecho, y con dinero publicitario de por medio, seguramente lo estén.

Hace poco y aprovechando el cierre de Google Reader, Seth Godin llamaba a la resistencia: no leas lo que otros quieren que leas, elige.

Aunque en parte estoy de acuerdo con Versvs, creo que lleva los argumentos al extremo. No toda la “dieta informativa” debería estar en formato Zite, pero igual que no toda debería estar compuesta de medios mainstream o de nuestro círculo cercano de amigos. Aquí saldría el tema famoso de los filtros que nos aíslan en burbujas, que, aunque tiene su punto, me parece exagerar.

Las herramientas de este estilo están para ahorrar tiempo y “ayudar a descubrir”. Más de una fuente encontrada en enlaces que me proponía Zite o Prismatic han pasado a Reader (digo Feedly). Y en casos más extremos, a tráfico directo (lo de ir directamente a leer ciertos blogs es algo que hago con pocos, el de José es uno de ellos).

Todo tiene sus momentos. No digo que entregar toda tu dieta informativa a recomendadores automáticos sea bueno, pero seguramente tampoco lo sea pasarse sólo por los filtros sociales tipo Twitter o agregadores sociales como menéame.

El ahorro de tiempo que supone algo como Zite para “estar al día” de una temática concreta es enorme. Y muchas veces no son cosas críticas: puedo querer echar un vistazo a algunas novedades de videojuegos sin que tenga un importante sesgo “ideológico” o de ningún tipo.

Construir tus fuentes, tus “imprescindibles” conlleva un gran trabajo. Algo que puede merecer la pena en temáticas críticas para una persona, pero que quizá no tenga sentido en otras más superficiales. Y en cualquier caso, siempre puede venir bien un vistazo a algoritmos castradores, que a veces a veces ayudan.

De todas formas, no puedo estar más de acuerdo en una cosa: el tipo de diseño (tan mono él) de estas herramientas te lleva a una lectura superficial. Sí, como lo de ojear el periódico, pero con el iPad (maldito cacharro desde el que me veo obligado a escribir este post hoy).

P.d.: Google Currents no lo metería en el mismo saco. O ha cambiado desde que lo utilicé (hace bastante) o es más una especie de selección de revistas chungas que otra cosa.

Mis últimos posts (abril – mayo)

Como de costumbre, me he tirado más de un mes y medio sin escribir por aquí. Y como suele pasar, no es que haya estado del todo callado.

En Mis Apis por tus Cookies:

En TcBlog:

Ser el primero puede no servir de nada

tumblr

 

Tenía pendiente escribir sobre la compra de tumblr por Yahoo!, pero llego tarde y ya se ha dicho todo lo necesario.

Pero me he tropezado con una historia curiosa: tumblr no fue el creador de la categoría tumblelog. De hecho, fue “el tercero de su clase”. Chris Neukirchen, un alemán de 17 años, no muy satisfecho con las plataformas de la época, decidió crear algo que le sirviera para compartir enlaces, citas y otro tipo de contenido que no le diera para un post en su blog. Así nació anarchaia.

Anarchaia serviría de inspiración para Projectionist: un tumblelog con un diseño bastante más trabajado y que si entráis os recordará bastante a tumblr. De hecho, cuando Karp estaba comenzando con su criatura contactó con los creadores de Projectionist porque fue de sus grandes inspiraciones.

De hecho, Projectionist apareció durante algún tiempo en las FAQs de Tumblr, aunque con el crecimiento de la plataforma acabó siendo eliminado.

David Karp no fue el primero, pero hizo algo que no hicieron sus predecesores: creó una plataforma, un servicio. Cualquier podía registrarse y tener su tumblr.

Parece que los pioneros no le guardan ningún rencor, aunque la declaración de Molina (uno de los creadores de Projectionist) denota cierto tono amargo: a menudo la historia se olvida de los que plantaron la primera semilla.

La historia completa en Daily Dot.